La biblioteca nace con la idea de dar espacio físico a cientos de libros y revistas médicas abandonadas a su suerte en el centro, ya que la consejería de salud se negó a llevárselos, aunque algunos ejemplares superen el valor de 50 euros. El espacio de biblioteca comparte espacio con el laboratorio de idiomas sin ningun problema. Está dividida por salas (antes consultas) de la siguiente forma provisional: